¿A qué tipo de sociedad aspiramos al transitar hacia una economía circular?
El motivo que alienta este ejercicio de reflexión colectiva es el interés en saber si la transformación a la que aspiramos al transitar hacia una economía circular es no solo trascender las políticas sociales centradas únicamente en el crecimiento económico, sino lograr una transformación que haga posible un desarrollo humano entendido como la libertad de la que gozan los individuos para elegir entre distintas opciones y formas de vida que contribuyan a su bienestar, junto con el cuidado y la restauración de los recursos naturales.
De manera que el propósito de este artículo es relatar experiencias que han tenido lugar a lo largo del país desde hace años y que se renuevan, con el ánimo de alentar a conocerlas más a fondo, a visitar las entidades y localidades en las que florecen y sumarse a quienes estamos interesados en que se multipliquen y cundan por doquier, con el reconocimiento y apoyo político, económico y social que merecen.
En particular, al relatar historias de éxito, se pondrá de relieve la contribución a la economía de México surgida desde los hogares, las comunidades y las instituciones educativas, que no se ve reflejada cuando solo se trata de expresar el crecimiento económico del país en términos del producto interno bruto (PBI).
También se destacarán ejemplos de enfoques centrados en el aprovechamiento circular de plantas que abundan en zonas áridas y semi áridas del territorio nacional, como es el caso del agave, con más de 200 especies, la mayoría endémicas. A lo cual se suma el exitoso caso de comunidades entregadas a la conservación del manglar, bosque marino-terrestre que tiene la increíble capacidad de captar mucho más carbono que cualquier otro ecosistema sobre la tierra.
Hermano Maguey y la inclusión financiera, social y cultural de familias de origen indígena de Oaxaca
En su sitio web [1] Hermano Maguey se describe como una organización enfocada en la exploración de sistemas sustentables de cosecha de maguey y el uso de sus bioproductos. Sus prácticas fomentan la economía circular, así como el respeto a los derechos de los pueblos originarios, sus costumbres y tradiciones.
Su vivero cuenta con las mejores prácticas de reproducción de hijuelos de maguey, con lo cual se pretende asegurar la variabilidad genética que, en el caso del maguey espadín se encuentra en riesgo. En cuanto a las otras especies, se han logrado reproducir las especies arroqueño, mexicano, coyote y cinco añero con lo cual aseguran la diversificación en las plantaciones de maguey. Este proyecto está íntimamente ligado al programa de siembra sustentable y cierra el ciclo de reproducción y siembra de maguey de manera más integral. El semillero es sin duda el proyecto de mayor profundidad por su dimensión de conservación e impacto en la comunidad en el largo plazo. Tiene como objetivo reproducir especies de maguey y maderables nativas específicas de la zona. Algunos de los magueyes nativos se encuentran en sobre explotación y en relativo riesgo de desaparecer.
El maguey de Oaxaca crece con mejores resultados en los climas cálidos característicos del bosque bajo caducifolio. En este microclima de los Valles Centrales, la preservación de la vegetación nativa es el principal reto, debido a la práctica de la rosa y quema. Es por esto que esta iniciativa incluye por un lado, la siembra intercalada de cultivos de temporal como la calabaza así como la preservación de especies nativas como pitayos, los cuales coexisten en perfecta sintonía con el maguey sin afectar su crecimiento. Además comprende una visión de largo alcance, que parte de la construcción de un primer piloto en el cual se sembraron árboles de caoba en los alrededores de las plantaciones de maguey que es su momento servirán de cortinas de recuperación. Este piloto tiene como objetivo de mediano plazo reproducir vía semillas esta especie nativa de caoba así como algunas otras especies de árboles de la región, con lo cual planean reforestar paulatinamente y en coordinación con las autoridades comunales, los terrenos utilizados para la siembra de maguey después de transcurridos dos ciclos.
Las fibras de maguey se han utilizado en Oaxaca desde tiempos inmemoriales para la elaboración de utensilios como redes y mecapales. En 2019, Hermano Maguey, en colaboración con la artista Trine Ellitsgaard, inició un proyecto de extracción de fibra para aprovechar los desechos de penca de agave de la industria del mezcal. Se adquirió una máquina desfibradora en Yucatán, donde la extracción de fibra es industria y tradición. La máquina está ubicada en el valle de Tlacolula, y ahora ya es una actividad sostenible. Las fibras de agave espadín se caracterizan por ser largas y suaves, idóneas para crear diversos objetos como bolsas, tapetes y papel, entre otros.[2]
En la búsqueda de la conservación del patrimonio cultural, en Febrero del 2022 iniciaron F I B R A, un proyecto con el compromiso de acercar la fibra a las comunidades de artesanos originarios del estado de Oaxaca. Es un proyecto que reutiliza la fibra obtenida de las pencas de maguey, desecho de la industria del mezcal, para crear productos de diseño junto a artesanos y socios comerciales, impulsando la innovación en biomateriales. Han colaborado con 30 artesanos de 8 comunidades indígenas de Oaxaca y establecido alianzas comerciales tanto en México como en Estados Unidos. Fortaleciendo la inclusión de las tradiciones artesanales.
Su Colección Origen recibió una mención honorífica por impacto ambiental en el programa Inédito 2023 de Design Week México. Se trata de una familia de luminarias que dió inicio a una nueva exploración en biomateriales. Fue realizada en colaboración con Tejedores Papalutla, Tejedoras Teitipac, Estudio Lubia Corres y Madmet para Inédito.
En colaboración con Ensamble Artesano y Tejedoras Teitipac, la colección Fur Teitipac se desarrolló durante el verano del 2022 y hoy es el producto estrella. Se compone de 3 piezas, dos lámparas colgantes y una pantalla de muro. Con la participación de un equipo de más de 15 personas surten piezas para comercializar a través de Ensamble Artesano.
La primavera del 2022 iniciaron una de sus colaboraciones favoritas Twentyone Tonnes para desarrollar Cortina Maguey. Este producto les permite colaborar con 3 familias de hiladores de la Sierra Norte de Oaxaca que durante generaciones, han conservado técnicas tradicionales. Las piezas son tejidas el telar de pedal por Susi en los Valles Centrales y se comercializan en EUA y el mundo a través de sus aliadas.
Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo
La Coordinadora Mexicana de Pequeños Productores de la Región del Istmo (UCIRI), fundada en 1982 en Oaxaca, manifiesta en su portal electrónico que consiste en una cooperativa pionera en el comercio justo de café orgánico bajo el lema «Unidos venceremos».[3] En el ámbito cafetalero nacional, es un referente obligado en la historia organizativa de los pequeños productores de café.
Fue fundada por 17 comunidades cafetaleras interesadas en mejorar las condiciones de producción, venta del café y el bienestar campesino, con ayuda de la diócesis de Tehuantepec y de Organizaciones no Gubernamentales (ONGs) europeas. Sus 56 comunidades socias agrupan aproximadamente 2,600 pequeños productores de café en la región socioeconómica Istmo de Tehuantepec. Entre sus productores se encuentra diferentes productores cafetaleros de las siguientes etnias: zapotecas, mixes, mixtecos, chatinos y chontales de la región Istmo de Tehuantepec en el estado de Oaxaca Sus Inicios organizativos y actividad exportadora datan de la década 1980-1990, cuando en el sector cafetalero nacional irrumpe una crisis en la producción del café con el desmantelamiento de las instituciones reguladoras oficiales vinculadas al café (Inmecafe y Banrural) y con la desregulación internacional de precios. Esta crisis motivó que muchos campesinos indígenas y pequeños productores de café cambiaran de actividad productiva: se dedicaran a la cría de ganado, produjeran otros cultivos, abandonaran sus cafetales o emigraran en busca de empleo a las principales ciudades del país o a los Estados Unidos. En contraste, la UCIRI en este periodo se caracterizó por el mejoramiento del precio del grano cosechado por sus socios, su vinculación al mercado de exportación, fundamentalmente el europeo y por el mejoramiento de la calidad del café producido.
Nuevo San Juan Parangaricutiro modelo ejemplar de desarrollo sustentable y organización comunitaria purépecha
Tras reconstruirse por la erupción del volcán Paricutín en 1943, la comunidad consolidó un sistema exitoso basado en el manejo forestal sostenible, la gestión comunal de recursos y el ecoturismo, gestionando más de 12,000 hectáreas de bosque. Basada en el bien común, adopta decisiones por medio de una Asamblea General de Comuneros y un Consejo Comunal. La comunidad muestra que la organización social y el respeto al medio ambiente pueden generar bienestar económico, siendo reconocidos por su resiliencia y manejo sustentable, al contar con certificación forestal desde hace más de 20 años, lo que les permite acceder a mercados internacionales exigentes.
Según el Blog de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR)[4], es un referente de manejo forestal comunitario por sus actividades de aprovechamiento forestal maderable, ecoturismo, de conservación de la biodiversidad y sobre todo, por su modelo de organización. Ubicada en la meseta Purépecha, en Michoacán, la comunidad de 20,000 habitantes cuenta con aserradero, fábrica de muebles, resineras, embotelladora de agua, invernaderos de arándanos, plantaciones y empresas ecoturísticas, entre otras. En un inicio la población asentada en un bosque de pino-encino, se dedicaba a la extracción de resina y a la agricultura. Posteriormente, realizaron aprovechamientos forestales desordenados para caciques, situación que les brindó una oportunidad en la década de los 70, en la que comenzaron a recibir capacitación técnica para conformar su propia organización. En el año 1981 iniciaron un proyecto de aprovechamiento forestal y forjaron las bases de un modelo de organización que con orgullo, hoy transmiten a las nuevas generaciones y a otras comunidades.
Los habitantes que cuidan su bosque de mangle en Sinaloa
La CONAFOR informa que mediante el programa Pago por Servicios Ambientales, integrantes del Ejido Médanos en Ahome, Sinaloa, conservan uno de los ecosistemas más amenazados en el mundo.[5] A nivel forestal, Sinaloa es conocido por sus zonas áridas y semiáridas, tanto que en su escudo lo representa el fruto de una cactácea: una pitaya; esto, a pesar de que las selvas cubren el 62 por ciento de su superficie forestal y los bosques templados abarcan un 27 por ciento. Pero su riqueza no termina ahí, pues cuenta con otro ecosistema de gran importancia internacional: el manglar. Tan solo después de Campeche y Quintana Roo, Sinaloa tiene la mayor superficie en manglar del país con poco más de 102 mil hectáreas. No obstante, tanto en México como a nivel internacional ha sufrido fuertes daños, por ello, en la actualidad el tema de la restauración de manglares es de alta prioridad en el ámbito mundial; por lo que éste es un ejemplo de caso de éxito en materia de conservación del ecosistema manglar.
En el 2023, hombres y mujeres que integran el ejido Médanos de San Esteban, y que poseen territorio de este importante tipo de humedal, ingresaron su proyecto al programa “Apoyos para el Desarrollo Forestal Sustentable para el Bienestar” resultando beneficiarios con un apoyo que tiene una duración hasta el año 2028. Con este incentivo económico, el ejido adquirió el compromiso de conservar 702 hectáreas de manglar. Para lograr el objetivo, con el recurso otorgado por la CONAFOR, las personas beneficiarias compraron una panga, que es similar a una lancha, pero más pequeña, ya que su función es andar en aguas poco profundas. Este tipo de embarcación suele ser usada por personas dedicada a la pesca en este ecosistema, ya que son sitios ricos en anidaciones de especies marinas como camarón, peces y diversos moluscos. Posteriormente, la equiparon con motor y remolque, al tiempo que se empleó una brigada conformada por las personas integrantes del ejido quienes hacen recorridos de vigilancia para evitar extracciones ilegales de madera o de la fauna, también monitorean y hacen limpiezas en el manglar. Otras de las actividades del ejido es la colocación de letreros en sitios estratégicos para informar sobre el programa y prohibir la caza ilegal o tirar basura. Con esta y otras acciones el ejido integrado por 90 personas, conservan parte de esta región costera del norte de Sinaloa, donde también reciben a aves migratorias y es un lugar de desove de tortugas marinas.
Griyum productora de alimentos sostenibles en Querétaro
La empresa Griyum, fundada por EXATEC, es un emprendimiento social líder en la producción de alimentos sostenibles a base de harina de grillo. Desde 2016, desarrolla tecnología para crear ingredientes funcionales de alto valor nutricional, buscando combatir la desnutrición y ofrecer alternativas ecológicas con un 65% de proteína.[6] Alejandro de la Brena Meléndez (Co-fundador y CEO con doctorado en alimentos), Francisco Pérez Nardoni y Cristina Clocchiatti trabajan con comunidades rurales para la crianza de grillos, capacitando productores a través de una «granja escuela» para fortalecer el impacto social.
Promocionan su producto como sigue “¡reemplaza una fracción de harina con nuestros ingredientes y duplica el contenido de proteína!» Las harinas y los grillos deshidratados Griyum contienen 65% de proteína y todos los aminoácidos esenciales. Aportan un sabor Umami que resalta los sabores de otros alimentos sin cambiar texturas. Son producidos con 200 veces menos agua y en un espacio 25 veces más pequeño en granjas auto-sustentables en comunidades rurales.[7]
La Carbonera una Historia Comunitaria de Construcción de un Futuro Diferente
La comunicación de esta historia[8], pone de relieve las siguientes visiones compartidas por sus autores: La del gestor-interventor, representada por los profesores y alumnos universitarios que participaron o participan en los proyectos en la comunidad y que tratan de sistematizar, para dar a conocerlo, un proceso único para la inspiración de otros; La de los habitantes de la comunidad que participan o han participado en alguna de las intervenciones y los que ayudan a relatar lo que ha pasado sobre todo porque quieren hacerlo y están muy emocionados con la idea de escribir su historia; y La de los actores del sector público y social que han intervenido promoviendo y apoyando, porque es a través de esta historia colectiva, que pueden mostrar que trabajando juntos se puede.
La Carbonera está situada a 11 km Noroeste de Santa Rosa Jáuregui, delegación a la que pertenece en el Municipio de Querétaro. Fue fundada en el año de 1820 por familiares de los apellidos Suárez, Yáñez, Balderas y Arredondo. En este mismo año, la hacienda de Don Manuel Legarreta empezó a explotar encino y roble para producir carbón (de ahí el nombre de La Carbonara). Los habitantes se fueron multiplicando, aproximadamente en 1910, en el tiempo de la revolución, hubo mucha carencia, y fue tal la crisis, que ellos mismos se hacían su calzado de madera, para alimentarse sólo consumían tuna, nopal, garambullo y todo tipo de fruta silvestre. Trabajadores y campesinos, se dedican a sembrar maíz y frijol, chícharo y calabaza de temporal y de riego como “ejido”, conformado por 37 ejidatarios que pertenecen al ejido de Pie de Gallo. Las mujeres se dedican a hacer tejidos y hermosos deshilados, deliciosos dulces tradicionales, como el dulce de biznaga, pepitas de calabaza, y guisos, como ricos nopalitos. La comunidad no ha crecido, pues gran parte de sus pobladores se han ido del lugar por falta de oportunidades de trabajo y emigraron a otros lugares; incluso familias enteras migraron a los Estados Unidos. En la comunidad se cuenta con luz eléctrica, un kínder, una escuela primaria, una cancha de basquetbol, y el empedrado de las calles.
Antecedente del Parque Ecológico La Joya-La Barreta como un proyecto desarrollado con la participación de los alumnos del Programa del Centro Regional de Capacitación en Cuencas de la UAQ que comprende -entre otros- los productos citados a continuación. La idea del jardín surgió al final del semestre cuando los alumnos de Biología de la UAQ presentaron la primera idea de un parque ambiental en un terreno bastante reducido y que, para entonces, era un matorral atravesado por el cauce de un arroyo relativamente limpio y que albergaba un manantial con ademe de piedra muy deteriorado y que siempre contaba con agua. El Parque fue construido con una visión arquitectónica y biológica, con la participación de la comunidad, de voluntarios y especialistas a manera de un jardín comunitario abierto. Dado el largo tiempo de desuso del manantial “El Venado”, se procedió a vaciarle el agua y a su limpieza de basura y lodo, ello implicó el mover más de 300 kg de basura y dos toneladas de lodo que fueron depositadas en el resto del Terreno para su uso como fertilizante y relleno de oquedades. El proyecto se desarrolló a partir de una donación de 30,000 pesos recibidos del grupo Desarrollos Residenciales Turísticos y de 350,000 pesos provenientes del Programa de Empleo Temporal de la SEMARNAT. Convocadas por el investigador líder del proyecto, se convocó a 15 mujeres dispuestas a trabajar por la restauración ambiental en la comunidad, las cuales crearon en 2010 el grupo Mujeres y Medio Ambiente que se amplió a más de 30 involucradas en la elaboración de lombricomposta, creación de huertos familiares, construcción de fogones ahorradores de leña y de una “olla solar”. En 2011, con recursos del mismo programa de SEMARNAT, se construyeron 20 biofiltros para el reuso de aguas grises y un depósito para agua de lluvia en 2012, que contribuyeron al cultivo de hongos setas. Se amplió el programa universitario de Vivienda, Energías Renovables y Producción Sustentable, con la inclusión de proyectos de Baños secos, Control de plagas mediante insecticidas orgánicos, Abonos orgánicos, Captación de agua de lluvia y cisternas, y los Calentadores solares.
BRED recuperación de bienes para transformarlos en oportunidades de participación en la sociedad
La presidenta del Consejo Directivo de la organización BRED Qro[9], nos comparte que “en un país donde una familia necesita más de 100 años para alcanzar un nivel medio de ingresos, y en un estado donde más de la mitad de la población no satisface sus necesidades básicas, gracias al concepto de «economía circular» hemos aprendido a hacer nuestro consumo más eficiente, solidario y sustentable mediante la donación, reutilización, reparación, renovación y reciclaje de materiales y productos que ya existen. Dicho en pocas palabras nos dedicamos a acopiar, recuperar y aprovechar donaciones de ropa, calzado y enseres para su colocación en la población con vulnerabilidad por ingreso. Durante quince años, el Banco de Ropa, Calzado y Enseres Domésticos de Querétaro, I.A.P. (BRED), ha trabajado para contribuir a realidades más justas, mejorar la calidad de vida de personas con necesidades materiales y humanas, facilitando ropa, calzado y enseres domésticos a precios asequibles. Así como acompañamiento, capacitación y desarrollo de habilidades para mejorar su situación.
Atendemos con la convicción de que un mundo mejor es posible, desde la esperanza de la acción individual que suma y se hace más fuerte, a partir de todas las personas que va cruzando en su camino. Creemos que el amor es un instrumento que nos deja ver lo mejor en los demás, pero también que nos deja sacar lo mejor de nosotros. Cada día que abrimos el BRED, se abre con la posibilidad de ser refugio, aliado, maestra, alumna, sostén, hoja en blanco. Entendiendo y agradeciendo la posibilidad de la sorpresa. Cuando donas o consumes en el BRED, deduces impuestos, contribuimos a evitar el desperdicio y la contaminación, y apoyar a que más queretanos y queretanas ejerzan el derecho humano a un nivel de vida digno. Gracias al compromiso de personas comprometidas como tú que donaron dinero, artículos y bienes, o su valiosísimo tiempo, durante el 2022 atendimos a: Más de 10,000 familias en nuestro Punto de Encuentro, 64 comunidades con altos niveles de carencias sociales, 7 instituciones no gubernamentales y de asistencia privada”.
Manifiesto interuniversitario para afrontar los retos del cambio climático, sostenibilidad y transición hacia una economía circular en el estado de Querétaro
Querétaro ha adoptado la Economía Circular como estrategia e inició un proceso de transición con la promulgación de la Ley de Prevención, Gestión Integral y Economía Circular de los Residuos del Estado de Querétaro publicada el 3 de diciembre de 2021. Es por ello que, con base en los compromisos establecidos por el Consejo Global de Líderes Universitarios en la Declaración de Hamburgo en 2021, donde acuerdan que las universidades encontrarán la manera de implicar a sus comunidades locales en acciones para hacer frente a los grandes retos del cambio climático y la sostenibilidad, el Consejo Académico de Querétaro Circular propuso a la comunidad de instituciones de educación superior la elaboración y firma de un manifiesto propio de su comunidad académica. Como resultado del diálogo y del acuerdo de más de 30 universidades e instituciones de educación superior y media superior del estado, se establece de forma colegiada el papel y los 12 compromisos siguientes que las instituciones asumirán frente a los grandes desafíos del cambio climático, la sostenibilidad y la transición hacia una economía circular:
- Promover en los procesos educativos información sobre el desarrollo sostenible, el cambio climático y la economía circular en todos los campos de estudio, desde una perspectiva holística, sistémica e inclusiva.
- Llevar a cabo actividades que contribuyan a solucionar la problemática relacionada con el desarrollo sostenible y la economía circular, en su zona de influencia.
- Promover proyectos de investigación, desarrollo tecnológico y emprendimiento para solucionar problemas específicos de desarrollo sostenible y economía circular.
- Fomentar que la comunidad estudiantil complete sus programas académicos con conocimientos sobre los retos de la sostenibilidad y la transición a la economía circular.
- Generar espacios de diálogo para conocer las inquietudes del alumnado sobre los retos de la sostenibilidad y el cambio climático.
- Involucrar a las universidades e instituciones de educación superior en la definición de acuerdos colectivos en torno a la economía circular.
- Hacer planes para que nuestros campus gestionen programas y procesos que cuiden el medio ambiente, impulsen el desarrollo sostenible, mitiguen el cambio climático y sean ejemplo de la transición hacia la economía circular.
- Promover la cultura de la sostenibilidad en las actividades académicas, en procesos de gestión institucional y de vinculación con la comunidad.
- Mantener una disposición abierta hacia propuestas que posibiliten futuros de mayor bienestar asociados al cuidado del medio ambiente.
- Proponer indicadores que permitan conocer el avance en los temas de sostenibilidad, cuidado del medio ambiente y transición a la economía circular.
- Realizar labores de difusión sobre los temas de sostenibilidad, cuidado del medio ambiente y transición a la economía circular.
- Fortalecer la colaboración interinstitucional e intersectorial a través de compartir mejores prácticas y coordinar acciones conjuntas.
Contribución de los hogares, las comunidades y las instituciones educativas al desarrollo económico de Puebla
A nivel nacional, según la Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos de los Hogares del INEGI (ENIGH), en 2024 el gasto corriente monetario promedio mensual por hogares fue de aproximadamente 15,891 pesos, siendo los principales rubros alimentos, bebidas y tabaco (37.7%). Sin embargo, con más de 1.7 millones de hogares censales y una población total de 6.58 millones de habitantes, Puebla tiene el 43.4% de la población en situación de pobreza multidimensional, lo que constituye un desafío en la equidad de su desarrollo.
En opinión del gobierno estatal, los hogares poblanos son el motor fundamental del desarrollo económico en Puebla, contribuyendo a través del consumo interno, la participación laboral, la inversión en capital humano y la recepción de remesas, en un contexto de retos estructurales y pobreza laboral. En 2025, la economía poblana ha mostrado una recuperación en la actividad industrial, apoyada por el consumo familiar, gracias a que el ingreso promedio en los hogares poblanos mostró un incremento del 13.9% (y alcanzó alrededor de 62 mil pesos), aunque persisten altos niveles de informalidad y desigualdad en el ingreso. Los hogares proveen la fuerza de trabajo esencial para la industria manufacturera (27.2% de la actividad) y el comercio (13.6%). Las remesas recibidas por los hogares constituyen una fuente de ingreso importante que dinamiza el consumo local y ayudan a mitigar la pobreza en diversas regiones del estado. Por medio de la inversión en educación y salud, los hogares poblanos contribuyen a la mejora de la productividad a largo plazo. Las empresas familiares son fundamentales para la economía local y la generación de empleo, muchas veces caracterizadas por la sucesión generacional. Las familias poblanas contribuyen a través de la inversión en vivienda, apoyadas por programas estatales y federales (como Infonavit), que dinamizan la industria de la construcción.[10]
Las comunidades en Puebla, tanto rurales como indígenas, contribuyen significativamente al desarrollo económico local y regional a través de distintas modalidades de producción. Tal es el caso de comunidades rurales que participan en programas de conservación de suelos y el entorno, promoviendo una economía consistente con la economía circular que busca el desarrollo sostenible.
En 16 municipios de la entidad se han formado 48 cooperativas productivas. Estos grupos están integrados por mujeres, hombres, jóvenes y personas con distintas habilidades. Sus proyectos están vinculados a la agroindustria, producción artesanal, servicios turísticos comunitarios, talleres de manufactura y comercio organizado, rubros que generan empleo local, encadenamientos económicos y oportunidades para mantener activos productivos dentro de las mismas comunidades.
De particular interés, la Fundación Tosepan trabaja con el compromiso de fortalecer los proyectos de vida de los pueblos rurales e indígenas de la Sierra Nororiental del estado. Con este propósito brinda atención en materia de salud, alimentación, educación, cultura, vivienda, gestión del territorio biocultural y capacitación para mejorar las condiciones de subsistencia, desarrollo, estabilidad y bienestar integral de las familias, de las comunidades y de la región. Dicha Fundación fue creada por la Unión de Cooperativas Tosepan integrada por 9 cooperativas y 3 asociaciones civiles. Juntas, trabajan para alcanzar el desarrollo sustentable de los pueblos campesinos e indígenas, con el propósito de heredar mejores condiciones a las generaciones futuras.[11]
Según una nota periodística del mes de enero de 2026, la intervención del gobierno estatal en estas cooperativas incluyó accesos a financiamiento por más de 52 millones de pesos, capacitación técnica, talleres de fortalecimiento organizacional y acompañamiento para la consolidación de modelos de negocio sostenibles. Con enfoque en la participación comunitaria, la equidad y la inclusión social, se les dio acceso a recursos financieros formales, insumos, infraestructura y asesoría técnica, factores que aumentan la competitividad de sus actividades y contribuyen al crecimiento económico local. [12]
Por su parte en un comunicado en la misma fecha la Secretaría de Desarrollo Económico y Trabajo del Gobierno del Estado, informó que se impulsa la economía social como eje estratégico para el desarrollo en Puebla, con resultados medibles en organización comunitaria, generación de ingresos y fortalecimiento de mercados locales, alineados al Plan Estatal de Desarrollo 2024–2030 y al enfoque de riqueza comunitaria con arraigo territorial.[13] Los emprendimientos sociales fortalecieron el desarrollo local en 56 municipios y más de 3 mil personas participaron en ferias, talleres y canales de comercialización solidaria. En el marco de esta política pública, se vinculó la participación de 205 emprendimientos sociales en 21 ferias realizadas en 16 municipios, con productos alimenticios, artesanales, textiles y manufacturas comunitarias. Durante la Feria de Puebla 2025 participaron 55 emprendimientos sociales liderados por 45 mujeres y 10 hombres; además los Mercaditos Solidarios beneficiaron de forma directa a 293 personas mediante canales de comercialización de proximidad. Como parte del fortalecimiento institucional, se realizó el Foro Regional de Consulta T-MEC con 82 asistentes de sectores estratégicos, se habilitó un espacio de venta para 11 emprendimientos locales y se efectuaron diagnósticos productivos para 30 emprendimientos sociales en San Salvador Huixcolotla, Libres y Puebla. En coordinación con universidades y tecnológicos del estado se realizaron seis talleres presenciales y dos en línea con la participación de 782 estudiantes de instituciones como la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la Universidad Tecnológica de Puebla y diversos institutos superiores.
Las instituciones educativas, desde normales hasta universidades, son fundamentales para la formación de capital humano calificado, con una matrícula de casi 2 millones de estudiantes, orientada al fortalecimiento de las competencias laborales. La colaboración entre escuelas, padres de familia y docentes se posiciona como el eje para el desarrollo de programas educativos orientados al desarrollo productivo.
La teoría de la importancia de la localización de las instituciones educativas la ubica como un factor primordial por la influencia que tiene el área en la que se ubiquen dentro de las decisiones comerciales y de productividad tanto para las empresas como para la sociedad en su conjunto que está inmersa dentro de la región. Es decir, dentro de la localización del área se encuentran factores como los recursos naturales, cultura, social, político, económico, que impiden o coadyuvan a incrementar, a través de su ventaja competitiva, su productividad, crecimiento e incorporación o permanencia en el mercado.[14] En términos educativos el incremento de las instituciones educativas en el Estado de Puebla, pero principalmente en la Ciudad de Puebla como catalogado como clúster educativo, lo ha situado desde el 2007 en el lugar número siete a nivel nacional de las entidades federativas con mayor número de Instituciones de educación superior (5% del total nacional). A comienzos del siglo XX el número de instituciones de educación superior a nivel estatal era de 166 instituciones educativas de las cuáles 122 era del sector privado y 44 del sector público; no obstante, si bien las instituciones del sector público son en menor cantidad la captación y atención es mayor en un 54%, y en la Ciudad de Puebla se ubican 45 de estas instituciones públicas de las cuales 19 corresponden a facultades de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.
Cristina Cortinas. Presidenta de la Fundación Cristina Cortinas, asociación civil no lucrativa. La responsabilidad del contenido de estas reflexiones y relato de experiencias comunitarias exitosas es solo de su autora. Para mayor información consultar las páginas: www.fundacionccortinas.org y www.cristinacortinas.org
[1] https://hermanomaguey.com/history/#:~:text=Las%20fibras%20de%20maguey%20se,Angela%20Damman
[2] Fuente: https://hermanomaguey.com/
[3] https://comerciojustomx.org/organizacion/5
[4] https://www.gob.mx/conafor/articulos/nuevo-san-juan-parangaricutiro-un-modelo-a-seguir
[5] https://www.gob.mx/conafor/es/articulos/ejido-medanos-de-san-esteban-los-habitantes-que-cuidan-su-bosque-de-mangle
[6] www.griyum.com.mx
[7] FAO. (2021). Looking at edible insects from a food safety perspective. Challenges and opportunities for the sector. In FOOD AND AGRICULTURE ORGANIZATION OF THE UNITED NATIONS ROME. https://openknowledge.fao.org/items/a8dc9d58-8bc8-4f2f-b15a-ebc9d5ed3860
[8] Relato no oficial de la conferencia impartida sobre el tema por Raúl Pineda López y Clara M. Tinoco Navarro del Centro Regional de Capacitación en Cuencas. Universidad Autónoma de Querétaro Campus Aeropuerto.
[10] México como vamos.
[11] fundaciontosepan.org/sobre/
[12] El Incorrecto. 7 de enero de 2026. https://elincorrecto.com/politica/transforman-cooperativas-a-comunidades-y-fortalecen-la-economia-social-en-puebla/#:~:text=A%20trav%C3%A9s%20del%20impulso%20a%2048%20cooperativas,Puebla%20fortaleci%C3%B3%20la%20econom%C3%ADa%20social%20y%20solidaria
[13] Comunicado SDET 003/2026. https://puebla.gob.mx/index.php/noticias/item/22051-transforman-cooperativas-a-comunidades-y-fortalecen-la-economia-social-en-puebla
[14] https://ru.iiec.unam.mx/4778/1/2-123-Martinez-Gonzalez-Garrido.pdf
Foto: Alberto Nava




